Una presunta negligencia médica acaba en tragedia: reclaman responsabilidad tras la muerte de un agricultor
La familia de un agricultor fallecido ha presentado una reclamación patrimonial contra el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha tras denunciar que una radiografía realizada meses antes de su muerte no fue revisada correctamente, lo que habría retrasado el diagnóstico de un tumor de gran tamaño.
Según recoge el diario El Español, el paciente acudió inicialmente a los servicios sanitarios por molestias persistentes y fue sometido a pruebas diagnósticas. Sin embargo, la radiografía donde supuestamente ya aparecían signos compatibles con la enfermedad no habría sido valorada hasta diez meses después, cuando el cáncer ya se encontraba en una fase muy avanzada.
El abogado Joaquín Perales, representante legal de la familia, sostiene que existió una “omisión de la diligencia más elemental” y que el retraso en el diagnóstico privó al paciente de opciones terapéuticas y de una posible mayor supervivencia. Por este motivo, se reclama una indemnización de 120.188 euros por la presunta responsabilidad sanitaria derivada del caso.
Este tipo de situaciones vuelven a poner sobre la mesa la importancia de los protocolos de revisión diagnóstica, la correcta interpretación de pruebas médicas y la necesidad de actuar con rapidez ante posibles indicios oncológicos. En procedimientos relacionados con errores médicos o retrasos diagnósticos, el análisis documental y pericial resulta fundamental para determinar si existió una actuación sanitaria inadecuada.
Los casos de presunta negligencia médica pueden derivar en reclamaciones patrimoniales cuando se considera que una actuación deficiente del sistema sanitario ha provocado daños evitables al paciente o ha reducido significativamente sus posibilidades de tratamiento.